Fue mandada construir a mediados del siglo XVI por Diego Martínez de Paternina y Samaniego y tiene reformas posteriores realizadas en los siglos XVII y XVIII. Es un enorme edificio con tres fachadas, resaltando en el ángulo de su fachada posterior un magnífico balcón esquinero y un cilindro que asemeja a la arquitectura castrense. Esta casa-palacio ostenta dos escudos, uno pequeño y renacentista, situado en la misma clave del arco del ingreso del siglo XVI y otro, más importante, barroco, colocado sobre él, en el frontal de la fachada, cuartelado con las armas de Paternina, Ruiz de Bergara, Samaniego y Ruiz de Gaceta. En esta casa fue donde pernoctó, supuestamente, Napoleón en su estancia en Labastida.
Justo en frente de la Casa de los Paternina, en el número 16 de la Calle Mayor, se levanta otra espléndida casa palaciega exenta, la casa Palacio Uriarte Mauleón.
De mediados del siglo XVIII, su fachada principal y las partes visibles de sus laterales están realizadas en piedra de sillería, habiendo sido recientemente rehabilitadas. En ella destacan los aleros de madera, los herrajes de los balcones y las curiosas formas geométricas realizadas en piedra. En el centro del último piso, entre los balcones, se encuentra otro magnífico escudo acuartelado con los siguientes apellidos: Uriarte, Mauleón, Olarte y Bergara. Es quizás el más rico y complicado, con su yelmo empenachado, leones rampantes y amplio lambrequín cuyas cuatro puntas terminan en bellas figuras humanas.
Destaca igualmente su portal ampuloso y con amplia escalinata. Organizaciones similares de patios y bodegas anexas o bajo la misma casa se repiten en numerosos edificios de la villa.